domingo, 4 de octubre de 2009

ALTA COCINA, PARTE I. COCINA TRIBAL VS. COCINA UNIVERSAL




El viernes, 10 de julio escribí un blog intitulado "La cocina venezolana en los restaurantes de altura". Repensando el tema, yo creo que se puede exponer mejor mis ideas, de manera más general. Hay que rectificar algunas opiniones en el contexto de este blog.
Tal vez, mejor empezar con el ejemplo de la música, porque no es tan complejo que la COCINA. Del ejemplo podemos captar conceptos generales que parecen ser útiles en la organización de nuestros ideas. La música nació con la raza humana, utilizando instrumentos muy sencillos sonoros. La tonalidad más sencilla la óctava y la segunda nacieron ya con los primeros tambores, y con dos segundas nació la escala pentatona, paralela- e independientemente en todo el mundo. Gracias a los griegos, se ha creado una teoría de harmonías sustentada en la filosofía y la matemática griega. Esta teoría sobre vivió y evolucionó hasta la epoca de los Bach del siglo XVIII. Esto procedimiento elevó la música tribal a la música universal, creación de la mente humana. Entonces, podemos distinguir las músicas tribales, la música folclórica de los pueblos y la música universal, escrita en el marco de la teoría de las harmonías pitagóricas. Hasta Juan Sebastian Bach concientemente no se utilizó melodía folclórica, sino la música la componían por cálculo de harmonías. Después, los compositores cada vez más elementos folclóricos incorporaron a sus obras. Los intentos de Brahms y Liszt fracasaron, a pesar de las obras súblimes, porque, en vez de la canción folclórica húngara, utilizaron la música gitana de los restaurantes. Ellos no conocían la música tribal húngara. Sravinsky y Bartók con una labor científica, empezó con la recolección de la música de los campesinos, la música tribal rusa y húngara, respectivamente, compusieron obras clásicas, elevando la música tribal en música universal. Después de los éxitos de ellos, el folclorismo, es decír el uso de los elementos de la música tribal, incluso, la imitación de ella, se puso en moda. De América Latina mencionamos a Heitor Villa-Lobos, Alberto Ginastera, Carlos Chávez, Silvestre Revueltas y el venezolano Antonio Estevez, el compositor de la Cantata Criolla.

Compusieron bellas obras, sin embargo, por alguna razón no han podido elevar sus obras a la altura de la música universal. Esta razón según mi opinión es lo siguiente. La base de la música universal, la teoría de las harmonías, después de Bach empezó debilitarse, sobre todo en el romanticismo. Había muchos elementos, inventos nuevos, el uso de las disonancias, se escapó de la teoría pitagórica. Temporalmente, con la dodecafonía esta base se solidificó, que puede explicar el éxito temporal de Stravinsky y Bartók, sin embargo, poco después esto fundamento otra vez se esfumó por la misma razón: hubó muchos elementos nuevos, el ruido, sintonización de estación de radio, como elemento musical. Con estos inventos la dodecafonía tampoco ha podido hacer nada. El folclorismo estaba condenado a muerte hacía los años de sesenta. Después de esto ejemplo, pasaremos a la cocina de la misma manera filosófica, metafísica.
El ser humano siempre tenía que alimentarse, sin embargo ya en la epoca griega y romana el comer fue una de las placeres más grandes. En cierto sentido, los romanos han elevado al comer en las alturas de las artes, aún, el comer no tiene musas. La cocina tribal del pueblo común y la cocina de las cortes fueron disociadas por completo. La cocina de la corte en el medioevo se convirtió más fina, elegante. tenemos que mencionar a Leonardo Da Vinci quien inventó utensilios para la cocina y el mismo fue un cocinero muy talentoso e inventivo. El todo hizo muy sistemáticamente, como un gran observador de la naturaleza. El fue un gran predecesor del Brillat-Savarin, autor de "La filosofía del Gusto". "Physiologie du goût" se publicó en el diciembre del 1825, apenas meses antes de la muerte del autor. Se puede considerar esta gran obra como el fundamento científico-filosófico de la cocina de hasta su epoca.


Los franceses conceptualizaron los elementos de la cocina tribal, la cocina de sus pequeños restaurantes caseras, donde en general las amas de casa fueron los cocineros. Definieron los elementos y sus relaciones: Los fondos, las sopas, salsas, las básicas y las derivadas, las pequeñas salsas, los marinados, secos y húmedos, las farsas, las cocciones, etc. en un sistema casi herárquico. Las recetas las en sí ya casi son secundarias, porque siguen de las herárquias, casi automaticamente. En esto sistema han podido interpretar las recetas tribales, elevandolas a las alturas de la cocina universal. Esto hecho distinguía la cocina francesa de lac cocinas tribales de otras naciones. Todo ésto se debía al genio de Brillat-Savarin y su Filosofía del gusto. En mi blog del 15 del mayo mencioné un famoso cocinero húngaro, Dobos József, el creador de la Torta Dobos. El tiene un libro de cocina muy interesante: Libro de Cocina Húngaro-Francés. Varía por capítulos entre francesa y húngara, sin embargo, la parte francesa está estructurada según los principios de la cocina universal, el gran logro de los franceses, mientras que la parte húngara, a pesar del gran esfuerzo, que el hace en levantar la cocina húngara a la altura universal, se mantiene en el estado de compendio de la cocina húngara tribal, con la comparación con el ejemplo de Bartók de la música, hízo una recolección del folclor húngara, a veces logrando el nivel de los folcloristas, sin llegar a la universalidad de Bartók y Stravinsky. Avanzando en el libro el lo reconocía e hízo una observación que su objetivo no es sistematizar la cocina húngara a la manera de la altisima cocina francesa, sino quiere dar a la mano de las amas de casa húngara una ayuda que se convirtian en buen pilar de la casa con amor, porque el amor viene del estómago satisfecho. ¿Qué más es ésto, si no es el reconocimiento de su intento fracasado, a pesar de que el libro es extraordinario, y la cocina tribal recolectada y descrita por el es una cocina tribal exquisita, pero es tribal. En Venezuela el gran trabajo de Bartók y su fonógrafo, lo hízo el gran Don Armando con sus investigaciones. El, con sus discípulos, capitanada por doña Magdalena en la cocina de la casa, también hízo mucho al nivel del folclorismo, sin embargo, tuvo la sabiduría, de no tratar elevar la cocina venezolana a la universalidad, porque en esto momento ésto es inalcanzable de la misma manera que la era en los años sesenta en la música para los compositores folcloristas. De esto punto quisiera partir en la continuación de esto blog.

¡Buen Provecho, Ferenc!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario